Reuniones dentro del sprint en un modelo agile – I de VI

Comenzamos con una serie de post sobre cómo entendemos desde TecnoEstrategia la organización de las reuniones en un modelo de desarrollo agile, cuando hablamos de agile no hablamos únicamente de Scrum, más bien de cómo adaptamos ciertos conjuntos de buenas prácticas y filosofías a un modelo concreto de desarrollo de software. En este caso hablaremos de las reuniones propiamente dichas, del sprint.

En TecnoEstretagia apostamos por un ciclo de desarrollo iterativo e incremental, pero antes de nada hay que tener clara una gestión básica de los propios procesos de desarrollo y de lo que es «un proyecto».

En esta parte englobamos la gestión de riesgos, de problemas, como establecemos equipos, definiciones de roles más allá del modelo (por ejemplo quien se encarga de actualizar un calendario X o de tener lista cierta tareas), las partes económicas o que dependen de adquisiciones, modelo de comunicaciones hacia afuera y temas similares que corresponden a una gestión más global del ámbito de «poner en marcha un proyecto» (imagina que te hace falta un usb, un pc o una silla y tienes que parar a un analista porque no nadie sabe a quien tiene que pedir este tipo de cosas … y el analista es «el que más tiempo lleva en la empresa»).

Por otro lado también sería interesante definir un modelo (OJO que hablamos únicamente del modelo no todo el proceso de inicio a fin) de integración de continua, de testeo automatizado, de política de despliegues, de políticas de backup, soporte, etcétera.

Además deberíamos de saber qué recursos tenemos disponibles, qué tecnología se usará, ecosistemas diversos (por ejemplo: si hay que probar librerías, código X de externos (un fork de git) o directamente un paquete completo o un framework antes de ser usado; donde se evaluará todo esto, quien mantiene, etcétera).

También es necesario determinar un modelo de integración con sistemas, con el resto de la empresa, saber si hay partes externas del proyecto y cómo funcionan, un plan de comunicación, etcétera, etcétera, etcétera. Pero en este caso nos vamos a centrar en el siguiente supuesto:

– Disponemos de un marco global de trabajo más o menos definido, pero que es operativo.

– Tengamos o no un MVP, ya tenemos trabajo y cosas por hacer, nos referimos a cosas que ya sabemos que entrarán en el proyecto (arquitectura básica, integraciones con pasarelas de pago o un login en Facebook por poner algunos ejemplos), nos referimos al concepto de MVP según @Eric Ries y el modelo de Lean.

– Existe ya una formación (o al menos información) de todas las partes de como se pretende trabajar y en qué consiste el proyecto

– Hay un equipo, hay una asignación de personas, lugar de trabajo, presupuesto mínimo asignado, etcétera.

Teniendo esto definido, que no es más que el escenario para poder comenzar a trabajar y a producir pasamos a enumerar como planteamos desde TecnoEstrategia el modelo básico e inicial, con el cual tener un punto de partida, para organizar reuniones dentro de un sprint (hay un gran componente de Scrum, pero no solo de scrum vive el hombre 🙂

Al inicio del sprint:

Ante mortem

Planificación

Durante el desarrollo del sprint:

Daily

Evaluación

Al finalizar el sprint:

Retrospectiva

Post mortem

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *